Dolor cervical

El dolor cervical se produce por anomalías en partes blandas, músculos, ligamentos, discos y nervios, así como en vértebras y articulaciones.

El dolor cervical se produce como consecuencia de anomalías en las partes blandas, músculos, ligamentos, discos y nervios, así como en las vértebras y sus articulaciones. La quiropráctica, como medicina alternativa es una de las terapias más utilizadas para el tratamiento y mejora de esta patología que suele estar asociada a problemas del sistema musculoesquelético y de la columna vertebral.

Causas del dolor cervical

La causa más común que produce los dolores cervicales son  las lesiones de las partes blandas, como consecuencia de un traumatismo o deterioro progresivo de las mismas.

Vamos a enumerar una serie de causas que producen el dolor cervical.

  • Traumatismos: En la mayoría de las ocasiones producidos por accidente de coche en los que se recibe un golpe por detrás o como consecuencia de caídas. En este tipo de causas se dañan los ligamentos cervicales, dando lugar una distensión de los mismos. también se pueden producir fracturas.
  • Hernia Discal: Normalmente localizado en un disco cervical. Produce dolor de cuello y hombros. En el caso de que esté afectado algún nervio, el dolor puede extenderse del brazo hasta la mano. La cervicobraquialgia (compresión de las raíces nerviosas) puede producir alteraciones en la sensibilidad de manos y brazos. Estas alteraciones pueden dar lugar a hormigueos, pérdida de fuerza o sensación de adormecimiento. Este tipo de causas se suele dar en jóvenes por algún traumatismo y en personas mayores por degeneración de la columna vertebral.
  • Artrosis cervical: La artrosis cervical puede producir dolor en el cuello y que éste se extienda por la nuca y los hombros. El crecimiento anormal del hueso puede comprimir las raíces nerviosas (osteofitos) y dar lugar a cervicobraquialgia.

Hay otros tipos de causas que pueden producir dolor cervical, aunque son menos frecuentes que las anteriores. Podemos citar a la artritis reumatoide, la espondilitis anquilosante, infecciones de columna, tumores en las vértebras o metástasis producidas por el cáncer en diferentes localizaciones.

Síntomas del dolor cervical

La flexibilidad de la columna cervical, permite una mayor movilidad que otras zonas de la columna vertebral. Por lo tanto es una zona que está sujeta a sufrir dolor. Éste puede estar localizado en la zona del cuello y los brazos, cabeza o espalda. Los síntomas más habituales suelen ser los siguientes:

  • Hormigueo y adormecimiento en los dedos de las manos
  • Dolor en la nuca
  • Mareos
  • Náuseas
  • Rigidez
  • Cefaleas

Los dolores cervicales suelen ser frecuentes y si son consecuencia de la columna vertebral aparecen al mover el cuello y se asocian con la rigidez. Si se nota una sensación de descarga eléctrica en la espalda cuando se flexiona el cuello, podría estar afectando a la médula espinal.

Lo más importante es descartar enfermedades de cierta gravedad cuando tenemos dolores cervicales. Será necesario una exploración e investigación más exhaustiva si tenemos los siguientes síntomas:

  • Dolor presente en situaciones de descanso (sobre todo por la noche)
  • Existencia de infecciones crónicas
  • Dolor asociado a otras alteraciones neurológicas progresivas
  • Traumatismos previos en la zona afectada
  • Personas de avanzada edad
  • Aparición del dolor en personas que consumen de forma habitual corticoides o drogas intravenosas
  • Dolor asociado a fiebre, pérdida importante de peso o déficit neurológico en la exploración.
  • Haber padecido cáncer

Diagnóstico

Para un diagnóstico adecuado es necesario realizar las siguientes acciones y pruebas médicas:

  • Historia clínica completa de los síntomas. En la misma debemos recoger el máximo de datos del paciente
  • Exploración clínica completa con valoración postural, movilidad de las cervicales y zonas con dolor. Además de evaluar el funcionamiento de los  músculos y nervios en los brazos y piernas del paciente.
  • Analíticas de sangre y orina, si hay sospechas de una enfermedad grave.
  • Radiografías de la zona cervical para determinar las causas del dolor y poner un tratamiento correcto. En algunos casos puede ser necesario la realización de otras pruebas como TAC, RMN o electromiograma.

Es aconsejable esperar un tiempo prudencial, para la realización de todo este tipo de exploraciones y pruebas. Pasado este tiempo se puede apreciar mejor el deterioro de músculos y nervios.

Tratamiento para el dolor cervical

El cuidado quiropráctico es una de las soluciones más recomendables para el control y tratamiento de los dolores cervicales. Gracias a la quiropráctica vamos a conseguir mejorar la movilidad cervical y relajar los músculos.

Los ajustes quiroprácticos los podemos realizar con otro tipo de terapias que nos van a ayudar a sentir una gran mejoría de nuestros problemas como:

  • Duchas con mayor presión de agua y más temperatura sobre las zonas más afectadas (cuello y hombros)
  • Ejercicios de flexo extensión y lateralización del cuello (15 minutos)
  • Mejorar nuestra higiene corporal: sentarnos en sillas con respaldo vertical y procurar no realizar esfuerzos innecesarios (levantar pesos).
  • Utilización de una almohadilla eléctrica que nos va a proporcionar calor local.

El tratamiento quirúrgico suele ser poco frecuente en pacientes con dolores cervicales. Puede ser necesario para reducir la presión en la médula espinal o cuando el dolor es causado por un disco que está herniado o por estrechamiento óseo del canal vertebral.

También puede ser necesaria la intervención quirúrgica en traumatismos para estabilizar la columna vertebral y reducir el riesgo de parálisis, si la fractura o luxación ha ocasionado inestabilidad vertebral.

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Equipo Family Quiropractic

Equipo de Family Quiropractic. Tu quiropráctico de Barcelona con la supervisión de Damien Mestre.

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