Fundamentos de la quiropráctica

Hoy conoceremos en profundidad los principios o fundamentos de la quiropráctica basada en un adecuado funcionamiento del sistema nervioso.

En el artículo de hoy vamos a conocer en profundidad los principios o fundamentos de la quiropráctica que se basa principalmente en un adecuado funcionamiento del sistema nervioso. Cuando se da esta situación podemos decir que tenemos un estado de salud o de fisiología normal. Sin embargo, cuando la fisiología es anormal es cuando nuestro cuerpo está expuesto a sufrir enfermedades.

La Quiropráctica

La quiropráctica es un método natural de recuperación, mantenimiento y optimización de nuestra salud. Es una disciplina no invasiva que se encarga del diagnóstico, tratamiento y prevención de los desajustes vertebrales. Además de los efectos que éstos producen en el sistema nervioso y de la salud en general.

Fue desarrollada en 1895 en los Estados Unidos y se puede afirmar con rotundidad que está considerada la primera profesión manual del mundo. Un quiropráctico puede tratar innumerables síntomas como:

Dolor de cabeza (jaquecas y migrañas), dolor de espalda, ciática, lumbalgia, dolor de cuello, escoliosis, hernias discales, mareos y vértigos y contracturas…entre otros.

Aunque la quiropráctica no sólo se encarga de tratar síntomas. También busca la causa o raíz de la enfermedad sin recurrir a fármacos ni cirugías. El quiropráctico es un especialista en el mantenimiento y salud de nuestro sistema nervioso.

Fundamentos de la quiropráctica

Entre los principios o fundamentos de la quiropráctica tenemos:

  • Inteligencia Innata: Un cuerpo que funciona bien y de forma equilibrada, tiene la capacidad innata de recuperarse por sí mismo. Es decir el ser humano es auto curativo. Cuando fluye la fuerza vital de forma correcta por nuestro sistema nervioso (sin interrupciones, ni interferencias) podemos beneficiarnos de manera total de expresión vital. Es decir mantener una salud óptima o recuperarla. La mejor medicina es la que tenemos dentro de nuestro propio cuerpo. Gracias a los tratamientos quiroprácticos podremos mantener un saludable equilibrio interno, mientras se fortalece la capacidad innata de auto regeneración que poseemos.
  • Sistema nervioso: Compuesto por cerebro, médula espinal y nervios. Es el que controla, coordina y regula todos los tejidos, células y funciones de nuestro cuerpo. El cerebro es el encargado del control de nuestro organismo gracias a una red de extensiones que forman el sistema nervioso. Esto es lo que permite que nuestro cuerpo pueda funcionar de manera normal y armónica. La alteración de cualquiera de estos órganos puede provocar interferencias en nuestro flujo vital acarreando consecuencias negativas para nuestra salud. Los principales objetivos de la quiropráctica serían velar por el buen funcionamiento de la red de transmisiones y el restablecimiento de los posibles desórdenes que se puedan producir.
  • Subluxaciones vertebrales: La subluxación vertebral interfiere de forma negativa en el funcionamiento del sistema nervioso. Es decir perjudica la salud de manera general. Cuando una vértebra pierde su posición normal, se produce una interferencia sobre el sistema nervioso. esta interferencia llega a limitar la capacidad para mantener el organismo a pleno rendimiento. De esta manera aparece el dolor, la enfermedad y se llega a perder la sensación de bienestar. Es lo que llamamos subluxación vertebral y será necesario un ajuste quiropráctico para el restablecimiento de la coordinación de todo el sistema.
  • Ajuste quiropráctico: Estos ajustes son los encargados de devolver el equilibrio al sistema nervioso. Además de influir en la mejora del riego sanguíneo retrasando los síntomas de un envejecimiento prematuro. El tratamiento quiropráctico localiza y corrige las subluxaciones y devuelve la movilidad a la columna. De esta manera se logra liberar al sistema nervioso de la interferencias, ayudando a nuestro cuerpo a recuperar su fuerza vital.
  • Columna vertebral: Nuestro cerebro está protegido por el cráneo. La médula espinal y las raíces nerviosas están protegidas por la columna vertebral que está compuesta por 24 vértebras que actúan a modo de escudo flexible. Tanto la columna vertebral como el cráneo son los órganos protectores de este sistema, garantizando que los impulsos nerviosos lleguen correctamente a todas las partes de nuestro cuerpo.

El sistema nervioso sano uno de los principales fundamentos de la quiropráctica

El sistema nervioso es el encargado de controlar todas las funciones de nuestro cuerpo. Su importancia es tan relevante que es la primera estructura que se desarrolla durante la gestación. Además está protegida por el cráneo y columna vertebral.

La función del sistema nervioso es recibir e integrar numerosos datos internos procedentes de los distintos órganos sensoriales de nuestro cuerpo. También los externos (entorno) y para todos ellos dar una respuesta adecuada.

Nuestro sistema nervioso controla todas las funciones de nuestro cuerpo. Por esta razón cualquier interferencia en su funcionamiento (por ejemplo una subluxación vertebral), tiene unos efectos inmediatos en nuestra salud.

Órganos que componen el sistema nervioso

  • Cerebro y médula espinal: Denominado Sistema Nervioso Central (SNC)
  • Nervios craneales (nacen en el encéfalo) y nervios raquídeos (nacen en la médula espinal), que se conoce como Sistema Nervioso Periférico (SNP).

Funciones

El sistema nervioso se caracteriza por tener 3 funciones principales:

  • Función sensitiva: Capacidad de sentir los estímulos internos y externos.
  • Función Integradora: Análisis de dichos estímulos, almacenamiento de información y toma de decisiones al respecto.
  • Función Motora: Respuesta a los estímulos (movimiento de un músculo, secreción de una glándula…).

Es recomendable realizarse un chequeo quiropráctico de forma periódica para saber si nuestro sistema nervioso está sano y libre de interferencias.

La quiropráctica y el sistema circulatorio

Además de tener un sistema nervioso en equilibrio, es muy importante que el riego sanguíneo  al cerebro sea adecuado, sobre todo a partir de los 50 años de edad.

A partir de esa edad, nuestra fuerza gravitatoria hace que todo se comprima, perdiendo altura. La mayor presión se produce sobre la primera vértebra cervical. Por esta zona pasan las arterias cervicales que son las responsables del flujo sanguíneo directo desde el corazón hasta el cerebro.

El desajuste de la primera cervical, acentuado con la edad va a provocar un pinzamiento de la arteria y tendrá una incidencia directa en que el riego sanguíneo no sea correcto. La persona puede sufrir vértigos, dolores de cabeza, pérdidas de memoria, insomnio y su envejecimiento será mucho más rápido.

Por este motivo los ajustes cervicales son muy necesarios, casi imprescindibles, a partir de los 50 años (incluso antes, si hay razones por las que se carga en exceso la espalda). Estos ajustes van a garantizar un estado de salud óptimo y un funcionamiento adecuado de nuestro sistema circulatorio hacia el cerebro. Por lo que influirá decisivamente en una mejora de nuestro estado de salud en general.

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Equipo Family Quiropractic

Equipo de Family Quiropractic. Tu quiropráctico de Barcelona con la supervisión de Damien Mestre.

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